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Por: Tibor Zsámboki

Esta vida es resultado de todas las vidas pasadas. por eso primero debemos trabajar con el análisis de la vida actual. Cuando no se solucionan todos los problemas del paciente, podemos buscar la solución en la terapia de vidas pasadas. Por ejemplo: Multifobias, comprender nuestras relaciones con personas de la vida actual, etc.

Esta terapia ayuda al paciente a descubrir su naturaleza espiritual. Experimenta la inmortalidad espiritual y toma autoresponsabilidad de su vida emprendiendo un desarrollo espiritual consciente. Esta terapia es opcional porque se respeta la religión y creencias del paciente

Testimonio de la paciente Paola Mora.

Hasta hace unos pocos meses atrás yo no estaba muy segura de lo que pensaba de la reencarnación. A pesar de haber crecido en un ambiente religioso no estaba muy segura de ninguna de mis creencias. 

Mi primera regresión a una vida anterior fue para mi muy impresionante. El principio mismo de recordar algo que no sabia que tenia dentro de mí es súper fuerte. La sesión empezó como todas en el parque de la vida, pero de ahí hubo un cambio: El bajar por una escalera hacia mi vida anterior. En el último escalón la sensación fue como si me lanzaran al interior del cuerpo de alguien más. En mi vida actual soy una mujer baja y de estructura pequeña, con brazos cortos, manos pequeñas y gorditas. Cuando “caí” a este “otro cuerpo” yo era un hombre delgado, alto, de estructura larga, pies y manos largas… De alguna manera casi el opuesto a mi cuerpo actual. Esa primera sensación es realmente impresionante. El caminar, mirarse las manos y los pies, nadar o mirar a los demás desde un cuerpo distinto, el llevar la ropa y tocar o tomar cosas en las manos, todo, todo es tan distinto. Uno sin conciencia alguna se acostumbra a su cuerpo, lo siente y lo maneja de acuerdo a sus características propias, así que encontrarse en uno diferente, pasar de mujer a hombre con todas las diferencias anatómicas obvias es una impresión muy fuerte. 

Podría pasar horas describiendo mis impresiones y el shock que tuve al principio por este cambio de género pero la experiencia trajo muchas otras cosas también muy rescatables. Así por ejemplo me di cuenta que mi madre de esta época era mi abuela de ahora. Basto mirar sus ojos y sentir su abrazo para darme cuenta. Fue de alguna manera como encontrar esa “zona de confort” que necesitaba en la experiencia. Al abrazar a mi madre de este tiempo era como mis recuerdos más lindos de infancia con mi abuela de ahora. De alguna manera en ese momento me pareció que tenia sentido. Mi padre era un carpintero y mi madre una ama de casa. Yo crecí y me eduque, cosa que no era común en la época. Trabajaba en una oficina de algo parecido a un mensajero y asistente. Para cuando tenía 33 años ya sentía que mi vida no tenía mucho sentido. Mi esposa de esa época era, para mi un poco aburrida, y no teníamos niños. 

En mi vida actual trato de ser una persona muy respetuosa de los demás y sus sentimientos. El adulterio para mi es algo muy bajo y creo que es una de las formas mas bajas de faltarle el respeto y pisar los sentimientos de una persona. Esto soy yo ahora y evidentemente no era lo que pensaba en mi vida pasada. 

Un hecho muy fuerte para mi fue ver que en esta vida anterior yo, siendo hombre casado, pasé de la atracción que sentía por una vecina (mi amor de infancia) al adulterio. Debo decir que fue impresionante al 100% ser casi parte de una relación sexual siendo y viviendo como un hombre. Sentir las sensaciones fisiológicas del sexo desde la perspectiva masculina es bastante diferente a la femenina. Esto sin contar con la contraposición moral de mi visión del adulterio actualmente y el ímpetu de mi vida anterior. Mientras me veía “a mi mismo-a” traicionando a mi esposa y haciéndole el amor a una mujer, en mi existía un sentimiento de: “Oh, Que estoy haciendo?!!!… No puede ser!” 

Luego de esta experiencia pase varias semanas sin dejar atrás mi impresión por todo lo que había visto y vivido. 

Durante algún tiempo, meses antes de llegar a la primera regresión a una vida pasada sentía una gran curiosidad de saber cómo seria. Preguntaba sin obtener una respuesta, que ahora entiendo es apenas lógico ya que es una experiencia muy personal. Mucho mas allá de las impresiones fuertes de cambios de géneros o valores para mi fue abrir una puerta a una parte de mi que estaba en oscuridad, fue darme la oportunidad de mirar la vida de los demás y la mía de una manera diferente. De alguna forma fue entender que todo es una lección y que incluso que las cosas que no parecen tener sentido siempre lo tienen y hay que ser paciente y buscar luz para poder entender un poco mejor. 

Durante las varias regresiones que subsiguieron a la primera he vivido muchísimas cosas extremadamente interesantes y enriquecedoras. Algunas de las más impresionantes fueron ver que el amor verdaderamente puede llegar a doler físicamente y que si existen amores tan fuertes y grandes como los de las novelas, que la muerte solo es un paso para una lección mayor, que todos estamos en donde estamos por un propósito y que para poder vivir mejor debemos entenderlo, que no siempre “jugamos” al bueno, en algunas vidas para poder entender algunas cosas debemos también equivocarnos y que soy fuerte y que tengo muchísima belleza dentro de mi para proyectar hacia afuera.

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